¡¡Salvados!!

El junio de 1575, una terrible tormenta lleno de agua el barranco natural que es Daroca. La mina no era capaz de dar salida a tanta agua.
Al estar cerradas las puertas de la ciudad y por la cantida de materiales que arrastraba la tromba de agua, el agua comenzó a subir (más de metro y medio).
Por suerte, el ruejo (piedra de molino), movido por la fuerza de la corriente, fue arrastrado por toda la calle mayor cogiendo gran velocidad y fuerza, abriendo la puerta baja al chocar y salvando a Daroca de la innundación.
Actualmente la podemos ver frente a la puerta Baja como un bonito monumento.
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